La mujer en el arte

“El éxito en el arte es cuestión de suerte y de tener oportunidades además de ser bueno o tener talento. ¿Por qué los hombres blancos son los que parecen tener siempre esta suerte? Esto no es algo accidental. Hasta ahora, a lo largo de la historia, el sistema ha sido establecido para ayudar y promocionar el trabajo de hombres artistas blancos. Esa es la suerte que tienen desde la antigüedad. Hoy las formas de patrocinio no son tan diferentes aunque no vengan de la realeza o de la iglesia católica sino de dueños de galerías, coleccionistas, críticos y museos que van a lo seguro. Una vez que se ha invertido dinero suficiente en un artista, todo el mundo se moviliza para que el nombre de ese artista sea conocido y perdure en la historia. Los artistas que logran hacer esto son los que definen la calidad”[1].
“El concepto de calidad ha sido usado siempre para mantener fuera a las mujeres y a los artistas de color”
[2].
Se dice que el arte de de las mujeres es diferente al de los hombres. Esto es cierto ya que el arte es la expresión de la experiencia de cada uno, y desgraciadamente las experiencias que vive una mujer no son las mismas que las de un hombre ya que desde siempre somos educados en la desigualdad. Por eso el arte que está en los museos no nos cuenta la historia real de nuestra cultura ya que sólo cuenta la parte expresada por los hombres.
Igual que en la sociedad en general, en el mundo del arte es distinto el trato a los hombres y a las mujeres, y esto es una violación de los derechos humanos. A las mujeres en nuestra cultura se les ha negado desde siempre una igualdad de acceso para convertirse en artistas. Y aunque ha habido excepciones importantes, estas artistas han sido descuidadas por los museos y excluidas de los libros de historia. El libro Historia general del Arte de H.W. Janson (En España publicado por Alianza), tan utilizado siempre como libro de texto imprescindible, no menciona a una sola mujer. Cuando Janson muere, su hijo hace una revisión e incluye a 19 mujeres (de los 2.300 artistas que contiene).
Igual que en la lucha por los derechos humanos o los derechos de gays y lesbianas, en la lucha de los derechos de la mujer hay que presionar, protestar y pelear. Hay que hacer una revisión de la historia del arte, ya que la historia no es algo estático, siempre necesita ajustes. La tendencia a reducir el arte de una era a unos pocos genios y sus obras es un gran error.
En los trabajos tradicionalmente realizados por hombres se han producido más cambios en el porcentaje de mujeres que ahora los desempeña que en el mundo del arte, en el que todavía es un porcentaje mínimo.
“Nosotras nunca hemos atacado ninguna institución por no exponer el 50% de obras de mujeres y artistas de color, sólo les hemos humillado por mostrar menos del 10%”
[3].
“Si hubiese que compensar lo que ha pasado a lo largo de la historia, cada exposición tendía que tener el 99% de obras de mujeres y gente de color durante los próximos 400 años”
[4].
Además de reivindicar el papel de la mujer en las bellas artes las Guerrilla Girls también ponen de manifiesto su discriminación en el mundo del cine. Hoy Hollywood es lo que era el mundo del arte hace veinte años.
http://www.guerrillagirls.com/posters/trent.shtml

[1] Guerrilla Girls: Guerrilla Girls bare all. An interview, 2006.
[2] Ídem.
[3] Ídem.
[4] Ídem.

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